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lunes, 14 de noviembre de 2016

NOCHE OSCURA

14/11/2016 - 09:56 amL: Disfruta baby y luego nos casamos.LD: JAJAJAL: Qué no?LD: No seL: Okay

14/11/2016 - 2:35am
Estoy terminando de ver "The Falls, Testaments of Love" (2013) un drama de temática LGBT contextualizada en el servicio misional y la vida de los mormones. No puedo evitar pensar en mi propia vida. He quedado fuertemente impresionado porque recuerdo muchos pasajes de mi vida.
Me hizo recordar una de las noches más oscuras de mi vida. Era febrero del 2008. Tenía sólo 20 años y estaba sirviendo como misionero de tiempo completo. Quizás no saben pero fui miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días. O en sencillito era Mormón.
Ya a los 14 años sabía que no era heterosexual o al menos tenía claro que según lo aprendido en la Iglesia, habían conductas en mí que debían ser domadas porque de realizarlas implicaban caer en condenación. Mi adolescencia y juventud fueron algo complejas. Pensaba, en esas épocas,que tenía "tendencias bisexuales" que debía reprimir, pero sentía muy fuerte atracción hacia algunos chicos del colegio, sin embargo era más fuerte mi temor al castigo que frenaba mi propia naturaleza. 
Recuerdo haber llorado cuando tuve mis primeras experiencias homoeróticas, porque a pesar de no haber terminado en sexo penetrativo, me producía un terrible pavor al pensar que estaba traicionando mis creencias y que quizas podia ser desterrado de la presencia de Dios.
Tenía 19 años y unos días más cuando salí a servir una misión. Sabia, con claridad que esas "tendencias homosexuales" estaban avanzando cada vez más y por ello, pensé que si servía al Señor por 2 años Él me curaría. Pensaba que Él me ayudaría a estar siempre cerca a su regazo.

Fue una época muy hermosa. Conocí muchas realidades diferentes a la mía. Caminé por Asentamientos humanos, vi la pobreza real, hablé con gente que no tenia más que lo que portaban. Di esperanza a muchas y muchos, diciéndoles que Dios tenía un plan para ellos. Que su destino era estar con Él por la eternidad. y yo ¿Creía que Dios me daría ello? ¿En verdad confiaba en que llegaría a morar a su presencia?

Crecer en un espacio donde te decían que la única forma de alcanzar la salvación era uniéndote únicamente a una mujer por la eternidad. Sentía que ello me aterraba un poco. Sabía que me atraían las chicas, pero me sentía mucho más a gusto con los chicos. ¿Qué plan tenía Dios para mi y los míos?


Desde la mitad de enero hasta mediados de febrero del 2008 estuve sin participar de la Santa Cena (equivalente a la Eucaristía católica) durante tres semanas, porque mi líder de zona había confesado al Presidente de la Misión Lima Sur que yo había besado su cuello, pechos y ombligo en varias ocasiones. Y que ésto comenzó como un juego.

Casi finalizando febrero recibimos una llamada que nos dejaría aturdidos. Probablemente nos regresarían a casa para enfrentar la excomunión por comportamiento no permitido. Recuerdo que ya estando en Lima pasé la noche más oscura de mi vida. Sabía que al día siguiente el Pdte de Misión podría enviarme a casa deshonrado por practicas homosexuales.

Recuerdo el asco que sentía hacia mi mismo. El dolor que sentí en mi interior por haberle fallado a mi Dios, ami iglesia, a mi Familia y a todas y todos quienes creían en mi. Recuerdo lo mucho que le supliqué a Dios por el perdón y por no caer mucho más en condenación.

Aun vienen a mi mente las palabras del Pdte de Misión quien trataba de saber si era homosexual o no, si es que había tenido experiencia homosexual previa a la misión y sobretodo que fue lo que me llevó a hacer lo que hice con el otro misionero. Mis lagrimas caían, lagrimas de arrepentimiento por haberle fallado.


Después de muchos años puedo reflexionar sobre lo que hacía. Durante esos años lo único que conseguí fue fallar a la persona que debía ser la más importante para mi, a mi mismo. No fui valiente, no entendía quien era, ni siquiera sabia que debía hacer.

Después de 8 años puedo decir que ahora me siento mas o menos pleno, viviendo libremente mi sexualidad y mi identidad. Ya no tengo vergüenza por ser No heterosexual. He podido amar (sin ser correspondido) de manera abierta y libre. He partido mi corazón y he sufrido, pero sabiendo que no estaba equivocado, ni enfermo, ni en pecado.


Si podría hablar con Elder Sattui, con aquel jovencito inseguro de 19 años, le diría que él era importante, que los dioses lo amaban, que era valioso, que lo estoy empezando a amar, que no tema amar a otros o a otras y que no está enfermo.

Porque los dioses son amor. Ellos están en el amor. El amor a otras u otros, o más importante aún, a si mismo.

Porque Dios o los Dioses, no nos enseñan a odiar, somos nosotros quienes lo hacemos.

SOUNDTRACK
OBK - FALSA MORAL



miércoles, 13 de agosto de 2014

NOSOTROS Y LOS OTROS

“¿Tenemos que deteriorar nuestras relaciones con una potencia como Israel, retirando en consulta a nuestro embajador, por un lamentable conflicto muy lejano a nosotros? No me parece” Carlos Bruce Montes de Oca
"En tercer lugar, se trató sobre el matrimonio querido por Dios que se constituye a través de un hombre y una mujer"  Juan Luis Cipriani

Es lamentable ver como unos y otros diferencian sus agendas, separándolas en lo “esencial” y lo “importante”. Pero estas valoraciones son muy subjetivas, dejando de lado lo que es esencial para el progreso y avance de los derechos de todas y todos quienes son sexualmente diversos.

Apenas llevo un poco más de 2 años como activista, abiertamente desde  que  Carlos Bruce presentó el proyecto de Ley de Unión Civil No Matrimonial para parejas del Mismo Sexo. Vengo trabajando casi 3 años en temas de diversidad sexual y género, y he notado que en las luchas por lograr que los derechos de todas y todos, quienes somos considerados minorías,  sean reconocidos, priman el egoísmo y la falta de solidaridad.
Noto por ejemplo que las luchas de las y los activistas homosexuales, en su mayoría deja de lado a las personas transgénero, quienes buscan el reconocimiento de su identidad. Generalmente, se incluye a travestis, transgéneros y transexuales (predominantemente femeninos) para incluirlos en políticas públicas que solo incluyen la ampliación en la cobertura de atención para prevenir el VIH/Sida e ITS, un poco el tema educación y empleo, la no discriminación, pero dejando de lado una agenda esencial para ellas y ellos, El reconocimiento de su Identidad.

Entiéndase por Identidad de Género, aquella sensación que tenemos con respecto a nuestro Género y a nuestros Roles de Género y cómo comunicamos esos sentimientos a través de la ropa, la conducta y la apariencia personal. Es un sentimiento que tenemos desde que somos muy pequeños (desde los dos o tres años). Entiéndase también, que esta identificación no tiene que ser compatible necesariamente con el Sexo Biológico.
Muchas veces desde nuestra mirada y perspectiva, consideramos que conocemos la problemática de todas y todos los LTGBI, pensamos que desde nuestra postura, como muchos me han dicho, de mariconcito burgués con carrera universitaria, y que sabe identificar un Picasso de un Duchamp, identificamos claramente los problemas álgidos de las y los compañeros. Consideramos que solo el tratamiento de VIH/Sida e ITS o el luchar contra el prejuicio son suficientes. En nuestro ideal de lucha reivindicativa, estamos olvidando preguntar si realmente estamos abarcando los problemas de todas y de todos. Si quizá, por ser específicos, no estamos invisibilizando luchas importantes. Olvidamos algo tan trascendental, como es la Identidad misma.

Cuando exigimos que se reconozcan legalmente a nuestras parejas, cuando pedimos que no nos discriminen o cuando exigimos que el Estado intervenga para que nos sigan matando, lo hacemos porque ahí esta nuestra Identidad. Identidad que tuvo que ser construida, porque a pesar de que transgredíamos ciertas normas sociales, seguíamos manteniéndonos en el binomio hombre y mujer.

Las personas transgénero, a lo largo de su vida, van construyendo su idea de género, basándose muchas veces en conceptos patriarcales y estereotipos. Muchas veces deben someterse a cambios drásticos en el cuerpo, para alcanzar su ideal de belleza, esa belleza que mostrara externamente lo que en realidad son. Aunque rompan todas las normas patriarcales, aunque nieguen lo que es según los conservadores “Natural”.

Muchas y muchos activistas, caen en el Nosotros y los otros. Sienten, que en efecto, la problemática Trans es compleja y quizá difícil de incluir en políticas públicas, pero no dan más que apoyo moral. Y no siempre el soporte moral y/o emocional basta. Porque siguen viendo la problemática Trans como su problemática, y no como Nuestra Problemática. Muchas veces al identificarte con los problemas de otros, ayudas a romper esas brechas que existen entre todas las identidades LGBTI, logrando así, un frente de lucha más cohesionado, más fuerte y más efectivo a la hora de alzar la voz.

Si todas y todos entendiéramos que los problemas de cada Identidad es un problema que involucra a todas las identidades, entonces no tendríamos esas luchas entre movimientos, esas divisiones entre organizaciones, que a pesar de trabajar muchos años en temas de diversidad y género, no terminan de entender que la lucha es por el reconocimiento de nuestra identidad como personas y la reivindicación de nuestra Dignidad humana.

Cuando entendamos que debemos renunciar a nuestro Ego y Orgullo, y luchemos, no por figuretismo, sino por convicción, entonces, nuestra labor avanzará más rápido. Cuando olvidemos afrentas, líos personales y empecemos a ponernos en los zapatos de quienes realmente sufren, entonces nuestro Activismo será eficaz. Cuando olvidemos la victimización y empecemos a reivindicarnos entre todas y todos, entonces dejarán de vernos como “los pobrecitos” y nos verán como lo que somos, los que cambiaremos el país y el mundo.

Empecemos a hablar sobre identidad de género y orientación Sexual. Empecemos a colocar en agenda estos temas, ayudemos a la naturalización de estos términos. Esta solo en nuestras manos lograr que ellos, los tomadores de decisiones, se eduquen y entiendan la importancia de nuestras agendas, pero no como agendas separadas, sino una sola agenda que incluya el paquete de problemáticas Trans, les, gay y bisexual.

Activemos no solo por nuestras temáticas, sino por las temáticas de todas y todos. Conozcámonos todas y todos, para que así sea realmente un trabajo en equipo, todas y todos tenemos la misma meta, el reconocimiento de nuestra identidad, por tanto, trabajémoslo correctamente.

Despojémonos de “los otros” y pensemos más en “Nosotros”. Dejemos el Egoísmo y nuestros  prejuicios, y luchemos por un País más inclusivo, más representativo, un lugar en donde todas y todos viviremos seguros, sin temor a que puedan acosarnos, golpearnos o hasta matarnos por ser diversos. Pensemos más en Diversidad Sexual que en Identidades, pensemos como Comunidad y no como Agrupaciones.


Seamos más “Nosotros” y menos “Nosotros y Los Otros”